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domingo, 9 de agosto de 2020

Espantadas Reales (6 borbones en 200 años)

Los meses de verano carecen de noticias de interés, nos suelen hablar de lo evidente, hace calor y al menos hace unos años siempre salia algo sobre reclamar Gibraltar (ya eso parece que ha perdido fuelle)

Pero este verano es diferente porque 2020 es diferente, sí, tenemos el clásico hace calor pero andamos todos los días con las noticias que nos asaltan desde primavera con el COVID19, entre otras cosas porque hay unos cuantos miles de personas haciendo el 'Covidiota' y los brotes y contagios siguen (bueno, ya llegará septiembre)

Pero a lo que queremos hacer referencia en esta entrada veraniega (no habitual) es a otra de las noticias del verano (aunque este tema lleva ya presente un tiempo). El rey emérito Juan Carlos I y su espantada de España, y sí, espantada o cualquier otro verbo podéis utilizar, pero por favor, no utilicéis EXILIO, eso es otra cosa y puestos a tirar para atrás y por respeto a los miles de españoles que si tuvieron que EXILIARSE de verdad, rehusar utilizar lo que algunos medios titulan como EXILIO.

Aquí no vamos a hablar de las razones, consideraciones y demás sobre la salida de Juan Carlos I, pero precisamente podemos aprovechar el blog de Historia de España para contar otras historias similares de los BORBONES, parece que no, pero son más de las que pensamos en más de 200 años, 6 borbones de 7 como cabezas del Estado tuvieron que salir, 6 de 7 (gran eficacia). Por ello, aquí os voy a poner las que se han dado hasta el momento

 1ª)- El primer Borbón, recordareis que la dinastía está presente en España desde principios del XVIII (mirad Bloque 4, tema 5), que pegó la espantada podemos considerar que fue Carlos IV, nieto del primer borbón Felipe V y rey de España entre 1788 y 1808. Resulta que su hijo Fernando tenía unas ganas locas de coger la corona y su padre Carlos pocas ganas de líos y más ganas de cazar y esas cosas.

Andabamos a principios del XIX como los perritos falderos de un tal Napoleón Bonaparte gracias a los 'tejemanejes' del primer ministro Manuel Godoy -encantado de conocerse- y hacer todo lo que el emperador francés decía para contra los ingleses (y si pillaba algo de paso, mejor), en una de esas, era el otoño de 1807 cuando Fernando intenta conspirar contra su padre, pero lo pillan, no sale bien y el muchacho canta por 'soleares' culpando a sus ayudantes para que su real padre lo perdone, se llamo 'proceso del Escorial' a la coplilla de Fernando 
 

En un segundo intento en marzo de 1808 tiene lugar el 'Motín de Aranjuez' , esta vez si le sale bien al pillín de Fernando y Godoy ya le dice a Carlos y la reina que a lo mejor hay que salir por patas, esto es así ya que Godoy había permitido a Napoleón entrar en España para invadir al aliado de Inglaterra, Portugal (Tratado de Fontainebleau de 27 Octubre de 1807) y por este tratado donde Godoy iba a pillar una buena tajada estaban los franceses pululando por la península,  Fernando viendo el plan, volvió a sacar el traje de conspirador y  se hizo con el trono y le dio 'candela' a Manuel

A todo esto, estaba Fernando entrando en Madrid como rey y se encuentra que por allí anda el cuñado de Napoleón, el general Murat, al que le habían dicho que con el lío familiar borbónico se fuera para la capital aprovechando el 'tour' en el que se encontraba con sus tropas por la península, Bonaparte manda al general Savary a que vaya a comentarle al 'nuevo' rey que tiene unas cosillas de las que hablar con él, pero que mejor cerca de Francia, allí por la frontera, que empieza a hacer calor y está el emperador muy liado como para bajar tanto

Esto ya a finales de Abril y  para Bayona se va Fernando con el pecho hinchado para reunirse con el jefe de Europa y escuchar lo guapo que es.

Llegado a Bayona, Fernando se encuentra  a su padre y  su madre (Godoy andaba también pero con pocas ganas de verlo), Napoleón les hace el lío y obliga a Fernando a devolverle la corona a su padre y este cedérsela al hermano de Napoleón, José...son las famosas Abdicaciones de Bayona de 7 de mayo de 1808

Y aquí tenemos la primera salida borbónica, la de Carlos, que ya no volvió a España, vivió a cuerpo de rey entre Francia e Italia (unos 300 millones de asignación) y murió en 1819, siempre acompañado de Godoy.

2ª)- Fernando VII (1814-1833) podemos decir que estuvo 6 años fuera mientras en España se desarrollaba la guerra de la Independencia, para muchos españoles que se partían la cara contra los franceses era 'El deseado', el rey legitimo secuestrado en un castillo francés (bueno, lo de secuestrado....en fin, Fernando no solo no hizo intento alguno de huir del cautiverio, sino que llegó a denunciar a un barón irlandés enviado por el Gobierno británico para ayudarlo a fugarse, menudo jeta)

Y cuando volvió en 1814, terminada la guerra, al grito de 'Vivan las cadenas', ya dio buena cuenta de algunos de esos españoles liberales que defendieron su trono y redactaron una constitución llamada la 'Pepa' que es famosa por ser la primera pero que apenas si se aplicó (pero eso es otra historia) . Aquí estoy yo, el 'deseado', el 'pobre secuestrado por el malvado francés', os vais a enterar. Como su padre, acumuló unos 500 millones de reales en una cuenta de Londres, son grandes ahorradores, sin duda.
 

)- Y no nos vamos muy lejos porque la siguiente en salir del país fue la última esposa del propio Fernando VII, Maria Cristina de Borbón (1833-1840), su sobrina. Resulta que tras tres matrimonios, Fernando, ya en sus últimos años, no tenía hijos (ni hijas), varios abortos, un nacimiento y muerte a los pocos meses, total, cero descendencia. En este matrimonio ya llegando a 1830, en dos años tuvieron dos hijas, en 1832 Fernando ya enfermó y empezó el dilema con la sucesión, porque claro, dos hijas pero la ley sálica no les permitía reinar a las mujeres, ahí estaba el hermano de Fernando, Carlos María Isidro calentando en la banda y vino el lío de la 'Pragmática sanción' que anulaba dicha ley y luego las guerras carlistas que podéis ver en el Tema 7.

Así que Mª Cristina, muerto el rey en 1833 y su hija Isabel (futura Isabel II) con tres años, se puso como regenta hasta que llegara a los 14 años (mayoría de edad en aquellos años), no vamos a hablar de su regencia, pero en 1840 tuvo que salir del país obligada por el general Espartero (“te hice duque, pero no he logrado hacerte caballero”....frase de Mª Cristina sobre Espartero)

 

Se marchó a Francia con los bolsillos llenos (unos 37 millones de reales, vaya que casualidad), pero ojo, que desde allí seguía conspirando contra el nuevo regente (Espartero). El 30 de julio de 1842, Espartero tiene que abandonar la regencia y sale de España tras la sublevación militar encabezada por O’Donnell, Narváez y Prim. Se declara mayor de edad a Isabel II a pesar de que tenía trece años.Su madre vuelve a España en 1844 para seguir manejando y metiendo la mano hasta que en 1854 tras el golpe liberal de O’Donnell inicia su segundo y definitivo exilio
 
4ª)- Y la siguiente -sin saltarlos la línea hereditaria- sería Isabel II (1843-68), tuvo que hacer el equipaje al triunfar la Revolución de 1868  y abandonar España desde San Sebastián (ciudad donde se encontraba pasando el veraneo) con destino París (lugar donde abdicó en 1870 a favor de su hijo, el futuro Alfonso XII, ya más tarde, en 1874). No vamos a contar mucho más, hay un tema muy "querido" y habitual en la EBAU sobre todo su reinado. En todo caso y como curiosidad, hasta partidos monárquicos y liberales amantes de los reyes se hartaron de ella y le dieron boleto, claro, la excusa no era la monarquía, el problema eran los Borbones , en un par de años votaron en el congreso, sí, no se rían, votaron que fuera Amadeo de Saboya el nuevo rey.
El siguiente fue el italiano Amadeo I, no podemos considerar que lo echaran porque se fue solito hasta las narices de los españoles, así que no lo meteremos en la lista.
 
«Si fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados, tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la Nación son españoles» decía el pobre.
 
Vamos a dar un salto en la línea borbónica , aquí tenemos a los únicos de aquella dinastía desde Carlos III que no pegaron la espantada....¿Y por qué?, bueno, Alfonso XII duró unos 11 años, murió muy joven ,quizás por ser también muy campechano.

Le sucede su mujer, también María Cristina (pero esta de
Habsburgo) que tenía hijas (y la Ley sálica estaba otra vez instalada, y todavía lo está), pero embarazada del que seria luego Alfonso XIII (aunque claro, en el momento de morir el rey no sabían el sexo, imagina que hubiese sido niña también y por allí los carlistas al acecho). El caso es que ni Alfonso ni la regenta tuvieron que irse porque en esa época ya funcionaba una cosa muy 'chula' llamada bipartidismo pero en la forma que Cánovas le había dado para estabilizar el final del siglo, véase tema 9 y que le dio bastante estabilidad al sistema (con sus truquitos, claro)
 

5º)-Alfonso XIII, abuelo de Juan Carlos y nieto de Isabel II, comenzó con 16 años en 1902 su reinado pero tomó las de Villadiego al abordar un barco en Cartagena en abril de 1931 después de considerarse desautorizado al perder las candidaturas monárquicas en las principales ciudades de nuestro país unas elecciones municipales.

 Y es que el bisabuelo del actual rey comenzó su monarquía con un sistema de la Restauración haciendo aguas después de que sus creadores, Cánovas y Sagasta ya no andaban entre los vivos y con el 'hostiazo' del '98

En 1923 vino Miguel Primo de Rivera a poner orden y a iniciar su dictadura y cuando en 1930 se exilia a Francia, Alfonso "decía": ¿Rivera? ¿Qué Rivera? (Ese señor del que usted me habla)", hasta ministros monárquicos se hicieron republicanos visto el percal. Años después, en enero de 1941, abdicó en la capital italiana donde pasó la corona a  su tercer hijo varón, Juan

Y es que el que debería haberle sucedido, Juan de Borbón y Battenberg, nunca llegó a ser Rey de España pero está enterrado como Juan III en el panteón de Reyes del monasterio de San Lorenzo de El Escorial por decisión de su hijo Juan Carlos, que aceptó ser sucesor del general Franco a título de Rey sin la autorización de su padre en julio de 1969. A Juan le pillo mandando un señor gallego, militar y Caudillo por la gracia del golpe de Estado que viendo que la dictadura iba para largo prefirió a Juan Carlos como heredero, más joven, más alto y más manejable para enseñarle como iba a quedar todo atado y bien atado. Eso sí, no fue rey pero mantuvo el 'don' del ahorro y  dejó unas cuentas en Suiza con más de 1000 millones.

6ª)- Juan Carlos I (1975-2014), Juan Carlos I, el rey que a republicanos transformó,  no en monárquicos, en Juancarlistas, el rey que trajo la democracia, los derechos humanos y paró en 23F (según distintas personas y medios 😨). Como sus antepasados , es un gran ahorrador y según señalan, el anterior rey tiene unos 2000 millones de Euros en sus cuentas.

lunes, 21 de enero de 2019

Misterios, teorías y momias: El asesinato de Prim


No era el primer asesinato , ni el primer atentado, hubo otros a lo largo del XIX y principios del XX....jefes de gobierno asesinados después de Prim vinieron Cánovas, Canalejas o Dato; atentados sufrieron varios incluidos Amadeo de Saboya o Alfonso XIII.

Pero el de Juan Prim es quizás el magnicidio contemporáneo 'made in Spain' del que a día de hoy no se sabe claramente quien o quienes lo cometieron.

Si al de Kennedy todavía le siguen dando vueltas, el de Prim tiene unas cuantas o diría que varias más.

Basándome en la construcción en artículos como el de Fátima Uribarri o Fátima de la Fuente os cuento la historia, los sospechosos y las últimas teorías.

Aquí un par de vídeos sobre las últimas teorías




El periodista Bernardo García, director de La discusión, le previene de que ese día lo van a matar. Prim desatiende el aviso (no es el primero que recibe) y continúa con la agenda prevista. Son tiempos especialmente convulsos, es inminente la instauración de una nueva dinastía; tras la revolución de La Gloriosa, que provocó el exilio de Isabel II y llevó al poder a Prim, Amadeo de Saboya ha sido ‘elegido’ rey por el nuevo gobierno y llegará a Cartagena (Murcia) en tres días, el 30 de diciembre.

Isabel II parte a su exilio en Francia
El Atentado

Prim acude a las Cortes y a la salida se dirige a su residencia, la sede del Ministerio de la Guerra, en el palacio de Buenavista. Sobre las siete de la tarde la visibilidad es mala: nieva en Madrid y el alumbrado público no es potente. Al poco de entrar en la calle del Turco (hoy, calle del Marqués de Cubas) el cochero de la berlina del presidente se sobresalta y tira con fuerza de las riendas cuando observa que unos carruajes cruzados en la calle le impiden el paso.
El atentado de Prim
Todo sucede deprisa, unos hombres se abalanzan sobre el vehículo. Abren la portezuela y descerrajan hasta cinco disparos sobre Prim. Los trabucos, de boca ancha, a poca distancia hacen mucho daño: el presidente queda herido en el hombro y el brazo izquierdo; tiene atravesada la palma de la mano derecha y ha perdido el dedo anular. Pero parece que sus órganos vitales están intactos.

Se acuerda transmitir la idea de que se repondrá, porque parece que eso es lo que sucederá. Los días 28 y 29 los pasa relativamente bien. Pero el 30 lo invade una fiebre alta. Llaman al doctor Sánchez de Toca, pero ya es tarde: una infección letal acaba con su vida. Prim fallece el 30 de diciembre de 1870, entre las 20 y las 20.15 horas, el mismo día de la llegada de Amadeo I de Saboya, el rey que él quiso para España.

Hasta aquí la versión oficial.

¿Quién o Quienes fueron?

A Prim le sobraban los enemigos.

En cuanto a los autores materiales, diversos indicios apuntaron durante mucho tiempo  a José Paúl y Angulo -que además se marchó de España cuando pasó esto-, un jerezano que había contribuido al pronunciamiento de Prim en 1868, pero que luego, como exaltado republicano, lo atacó violentamente y llegó a amenazarlo de muerte en su periódico semanas antes del asesinato. En el sumario judicial se recoge que Prim reconoció a Paúl en la voz que gritó «¡Fuego!» cuando iba en su carroza en la calle del Turco. Cabe señalar que la oposición de los republicanos federales a Prim se había radicalizado conforme parecía tomar forma el modelo de monarquía constitucional impulsado por éste, y de hecho circulaban rumores de que estaban preparando una insurrección que estallaría en cuanto el duque de Aosta desembarcara en España.
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José Paúl y Angulo

Al tiempo que algunos políticos, como Cánovas del Castillo, veían en el atentado un signo indudable de que España iba al caos, prendía la polémica sobre quién había matado a Prim, polémica que no ha cesado desde entonces. 

Aun en el caso de que el atentado fuera ejecutado por el grupo de Paúl, cabe también la posibilidad de que existiera algún otro inductor o financiador. Se ha hablado a este respecto del general Serrano, político revolucionario enemistado con Prim, o, más verosímilmente, del duque de Montpensier, el príncipe de la casa francesa de Orleans que había colaborado en el pronunciamiento de 1868 y había optado al trono español, expectativa frustrada tanto por su implicación en un duelo con resultado mortal como por las maniobras del general reusense.


Descubrimientos y momias

Tras la muerte de Prim, su cuerpo fue embalsamado y, pasado el funeral, se depositó en un mausoleo en el Panteón de Hombres Ilustres de la basílica de Atocha, de donde en 1971 fue trasladado a Reus, su ciudad natal. En 2012, dentro de la programación para celebrar el segundo centenario del nacimiento de Prim, un equipo científico analizó la momia y halló indicios de que el general no había muerto de sus heridas, sino de un estrangulamiento. Esta sorprendente teoría fue desmentida un año más tarde por un nuevo análisis a cargo de un equipo de la Universidad Complutense, que ha confirmado las conclusiones de los médicos que trataron al general.
El nuevo examen de la momia del general Prim
Aquel examen a la momia de Prim en 2012-2014, además de revelarnos que el general tenía el pelo castaño, que perdió un diente post mortem o que los embalsamadores le colocaron dos ojos artificiales de vidrio, han documentado las diversas heridas que sufrió por el atentado. La más grave de ellas se localizó en el hombro izquierdo, donde en efecto se encuentra un orificio de 2,5 por 1,5 cm que entra en el cuerpo con una inclinación de 15º hacia arriba.

Los autores del análisis de 2012 observaron en la momia de Prim "un surco que parte desde la parte posterior del cuello y presenta continuidad hasta la zona delantera" (a la izquierda), lo cual "sería compatible con un estrangulamiento a lazo". Sin embargo, el informe de 2013 concluye que el surco del cuello se produjo post mortem, a causa de la presión por elementos de la vestimenta.
¿Estrangulado?

Es decir, Teoría del estrangulamiento cierta o no, parece ser que ahora el que más lejos está de participar fue el diputado Paúl y Angulo, las sospechas nos quedan más cerca de Serrano o Montpensier. Aún así, no podemos asegurar nada y dudo que alguna vez se sepa. Esto ya es una opinión personal, pero estudiada la historia de España y la contemporánea no sería de extrañar que el asesinato saliera de gente muy cercana a Prim. Después de ver la película del asesinato en la calle del Turco...¿Por quién apostaríais?

domingo, 20 de enero de 2019

Duelo que costó una vida y un trono


El duelo más famoso del siglo XIX costó una vida a un noble y el trono a otro. 

Lo sostuvieron don Antonio, Duque de Montpensier y el infante don Enrique, hermano de Francisco de Asís, rey consorte por su matrimonio con Isabel II.



En un momento dado (febrero de 1870), mientras el Gobierno y las Cortes barajaban el candidato a ocupar el Trono de España,  Montpensier  que habitualmente residía en Sevilla, con su familia, se dejó ver en Madrid  en paseos, teatros y conciertos, a la vez que seguía con sus contactos políticos. Un día, sin embargo, hojeando el periódico “La Época se quedó de piedra al leer un manifiesto dirigido a sus partidarios suscrito por el infante don Enrique, duque de Sevilla, y en el que se lanzaban graves injurias contra el pretendiente.
El susodicho manifiesto “A los montpensieristas” es largo para reproducirlo entero pero baste decir que ya en su primer párrafo el infante se declara “el más decidido enemigo político del duque francés”, cuya persona le inspira  “hondo desprecio” por su “truhanería política”. Seguían las descalificaciones y remataba la faena llamando al duque  “hinchado pastelero francés”.

Digamos de paso que el infante don Enrique venia distinguiéndose desde antes de la Revolución  por sus ideas liberales  de las que hacia continuo alarde. Algunos historiadores han creído que este manifiesto  injurioso contra la persona del duque, le había sido sugerido por su cuñada política, la reina Isabel II, que no podía ver a Montpensier ni en efigie, conocedora de que el duque había financiado a los revolucionarios con tres millones de reales, pero lo más seguro es que el citado manifiesto fuera de inspiración republicana, partido con el que el desgraciado infante mantenía contactos.

Lo cierto es que Montpensier montó en cólera y furioso mandó al infante una carta en la que decía lo siguiente: “Muy Sr. Mio. Adjunto es un papel en el cual aparece su nombre. Espero que se sirva V. decirme si lo ha escrito y si está dispuesto a responder de él”, a lo que el destinatario respondió con otra misiva de este tenor: “Muy Sr. Mío: El papel que me ha remitido y le devuelvo adjunto, está escrito por mí y por consiguiente respondo de él


Acto seguido, Montpensier designó como testigos del duelo a los generales Fernández de Córdoba y Alaminos y como padrino al coronel Solís. El infante tardó algo más en nombrar a los suyos pues, al parecer deseaba que uno de sus padrinos fuera el general Baldomero Espartero, quien por razones de salud, no quiso o no pudo aceptar. Finalmente designó para que le apadrinaran al insigne cirujano don Federico Rubio y Galí y a Emigdio Santamaría, ambos diputados republicanos.
Reunidos en casa del general Córdoba los padrinos de ambas partes, los que lo eran del duque cometieron el grave error de proponer unas condiciones extremadamente duras para el duelo, por las armas y a una distancia de diez metros, quizás con la idea de que este no llegara a realizarse. Informado el duque, aceptó, sin embargo las condiciones y como era el ofendido y tenía el derecho a elegir arma, escogió la pistola.

El duelo quedó fijado para el sábado 12 de marzo, a las diez de la mañana, en la dehesa de la Escuela de Tiro de los Carabancheles. Ventas de Alcorcón. Ana de Sagrera escribe que “Montpensier pasó la víspera arreglando papeles y cuestiones de intereses, revisó su testamento y añadió un codicilo. Cuentan que, incluso aconsejado por la Infanta, fue a confesarse, pero el confesor le dijo que no le podía dar la absolución, a menos que prometiese apuntar al aire. Después de una noche de insomnio, tomo por la mañana un baño y un desayuno frugal”. Otras fuentes dicen, por el contrario, que el Duque pasó los dos días anteriores al duelo ejercitando la puntería.  De lo que hizo el infante don Enrique durante las vísperas del duelo no tenemos noticias ciertas.

Llegados al campo del honor los  contendientes “vestidos de levita”, con su comitiva de padrinos y testigos; dialogaron estos brevemente intentando una reconciliación que no fue posible. Se dejó a la suerte que fuera esta quien señalase  las armas, los puestos y quien sería el primero en apuntar Todo ello fue favorable a don Enrique. Seguidamente  se repartieron las armas  y sonaron las tres palmadas de uno de los padrinos que equivalían a las voces de ritual de  “preparados”, “apunten” y “fuego”.  
El Infante disparó primero, sin hacer blanco. Disparó luego el Duque con idéntico resultado (doña Ana de Sagrera escribe que este “disparó al aire”). Los padrinos volvieron a cargar las armas y por acuerdo unánime decidieron no avanzar un metro como se había convenido.


El segundo disparo del Infante tampoco produjo herida. En su turno de disparo, la bala de Montpensier dio en la llave dela pistola del infante, partiéndose en pedazos ninguno de los cuales le alcanzó.
Como no había sangre continuó el combate. Disparó don Enrique, sin lograr herir a su oponente; entonces disparó el duque y la bala “penetro por el ojo y el lado derecho de la cabeza de su adversario” que cayó desplomado, herido mortalmente. Los facultativos que eran los doctores Luis Leiva y José solo pudieron certificar su fallecimiento.

Así acabó este duelo infortunado que causó en toda España una inmensa conmoción. El duque, que según Ana de Sagrera tuvo que guardar cama durante dos días a causa de la sobreexcitación, tuvo que comparecer ante un Consejo de Guerra que solo le condenó a un mes de destierro e indemnización de treinta mil pesetas a la familia de don Enrique considerando su muerte accidental. Lo que me resulta menos creíble, aunque así lo asegura doña Ana, es que Montpensier quiso  prohijar a los huérfanos  de don Enrique, pero estos, lógicamente, rechazaron toda protección del matador de su padre.
Perdió el duque, a causa de este duelo, todas sus posibilidades de haber sido elegido rey de España como  Antonio I. La opinión pública se puso en su contra y la mayoría de los políticos que le apoyaban le abandonaron. En la sesión extraordinaria de las Cortes de 16 de noviembre de 1870, en la que resultó elegido Amadeo de Aosta como rey de España, el duque de Montpensier solo obtuvo 27 votos