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sábado, 16 de mayo de 2020

Depuración de docentes


La depuración fue un proceso gubernamental, de profundas consecuencias sociales y culturales,​ para desmantelar la obra educativa republicana, caracterizada por el laicismo, la coeducación y la introducción de nuevos métodos pedagógicos.​ La tarea, a partir de 1939, fue encomendada a tribunales designados por la Comisión Superior Dictaminadora, y se desarrolló entre 1940 y 1945.​ Algunos estudios amplían la fecha de finalización del proceso depurador hasta 1956, año en el que todavía se tramitaban las solicitudes de algunos expedientes de revisión de sanciones.

En total, los especialistas calculan que «se sancionó aproximadamente entre un 25% y un 30% de los docentes depurados

Según la normativa depuradora, las Comisiones debían pedir al menos cuatro informes diferentes: al alcalde, cura párroco, jefe de la Guardia Civil y a un padre de familia bien considerado, que vivieran donde estuviera ubicada la escuela e individuo objeto de investigación.

Los profesores, para poder defenderse, tenían que acreditar su buena conducta, pidiéndole ayuda a los vecinos, a representantes de profesiones prestigiosas, autoridades como el párroco, alcalde y Guardia Civil, y también en la escuela. Ello resultaba muy contradictorio, ya que eran los mismos que frecuentemente habían emitido los informes desfavorables. Se sucedían denuncias privadas, en la mayoría de las ocasiones emitidas por personas anónimas, a las que las autoridades pedían la máxima colaboración para contribuir a la llamada «causa nacional». Parece interesante este dato, ya que confirma las sospechas al pensar que el proceso de la depuración se llevó a cabo en diversas ocasiones a modo de venganza, por razones personales. En otras ocasiones, para que la plaza vacante pudiera ser ocupada por un familiar o un adepto al régimen franquista.



Los castigos y sanciones eran los siguientes:

El más grave fue sin duda las ejecuciones de aquellos docentes que se habían mostrado hostiles al alzamiento y fieles a la República.

La separación definitiva del cargo, es decir, separación del Cuerpo y baja en el escalafón. Esta fue la sanción más dura y con mayor repercusión en el cuerpo del magisterio, ya que suponía la prohibición de ejercer, o por el contrario, una disminución en la categoría de la profesión. Tanto una sanción como la otra, eran graves y perjudiciales para el maestro en cuestión, ya que alteraba y modificaba la vida de los docentes.

El traslado forzoso, que fue también una de las sanciones más graves, ya que se trataba de alejar a determinados docentes de su lugar de trabajo. La prohibición de solicitar vacantes solía ir unida a la anterior solución, y se imponía entre un mes y cinco años. Existían dos tipos de traslado forzoso, dentro y fuera de la provincia, esta última variante era aplicada a docentes que habían militado en partidos políticos autonomistas, sobre todo fue usada con docentes catalanes, vascos y, en menor medida, gallegos.

Suspensión temporal, o provisional de empleo y sueldo, o en algunos casos la jubilación forzosa. También pérdida de sueldos dejados de percibir, es decir la pérdida de una parte del sueldo mientras se tramitaba el expediente correspondiente. La suspensión de empleo y sueldo abarcaba entre un mes y dos años.

Inhabilitación para el desempeño de cargos directivos y de confianza, este tipo de sanción iba dirigida para el profesorado que era sospechoso, aunque no se había podido demostrar nada.

Y por último la inhabilitación para ejercer la Enseñanza, se refería a que no se podía ejercer legalmente la enseñanza privada.


Los cargos que se imputaron a los maestros sancionados fueron muy variados, ya que cada una de las Comisiones Depuradoras Provinciales los tipificaba de forma distinta, pero fundamentalmente se pueden clasificar en los siguientes: cargos políticos y sindicales, cargos sociales, cargos particulares, cargos religiosos y cargos profesionales.

-En el primer grupo, cargos políticos y sindicales, se imputaron conductas de participación y afiliación a partidos políticos del Frente Popular y sindicatos de izquierda, pero también manifestaciones de opiniones políticas, votos emitidos en los sufragios de febrero de 1936, la participación en la Revolución de octubre de 1934 o la simple lectura de periódicos no derechistas. 

Algunos de los cargos formulados literalmente en este apartado fueron los siguientes: militancia en el Partido Comunista, pertenecer a F.E.T.E (sección sindical de enseñanza de UGT, acordaros de la maestra de la Voz dormida), actuar en partidos políticos de izquierda trabajando para su triunfo el 16 de febrero de 1936, simpatizar con los partidos del Frente Popular, votar siempre candidatura de izquierdas, amistad con personas de izquierdas.

-Los cargos de tipo social recogían también conductas políticas, pero de menor grado de compromiso y participación, fueron aplicados sobre todo a maestros a los que no se le consiguió probar filiación política izquierdista ni sindicalista, en este apartado figuraron acusaciones de la siguiente índole: «relacionarse mucho con los obreros», manifestar no importarle nada la implantación del comunismo en España, leer prensa de izquierdas, no tener amor a la patria (Leñe, esto me suena)

-Los cargos religiosos no figuraban recogidos como tal en prácticamente ningún protocolo de depuración provincial, pero lo cierto es que existieron como tales. Se vigiló especialmente las opiniones religiosas de los maestros, la asistencia a oficios y misas, así como la proyección de su conducta religiosa en la escuela y sobre el resto de la sociedad, estableciéndose distintos grados de gravedad en las conductas, que iban desde el ateísmo al laicismo pasando por la indiferencia religiosa o el cumplimiento irregular del precepto de asistencia a la misa dominical. Entre este tipo de cargos figuran los siguientes: observar conducta de verdadero ateo, hacer alarde de irreligiosidad, jactarse de no ser creyente, hacer pública ostentación de ser laico, incumplimiento de los deberes religiosos, no cumplir el precepto pascual.(acordaros de la película de la lengua de las mariposas como el maestro no iba a misa)


Según algunas estimaciones, el número de maestros sancionados se aproximó a los 20 000, habida cuenta de que en 1936 había en ejercicio en torno a 60 000 maestros nacionales, se puede concluir que la depuración implicó la imposición de sanciones para un tercio del total del cuerpo. Pero las repercusiones más lesivas de la depuración no solo afectaron a los docentes sancionados. La depuración supuso una notable merma de la calidad educativa de la escuela española, sobre todo durante la década de los años cuarenta y cincuenta, ya que una parte muy importante de las plazas dejadas vacantes por los docentes fueron ocupadas por militares que habían participado en la Guerra Civil combatiendo del lado del bando sublevado, heridos y mutilados de guerra, sus viudas (referencia también como la funcionaria de la Voz dormida) y sus familiares más directos.

A lo largo del conflicto y con posterioridad, se llevaron a cabo oposiciones y concursos con plazas reservadas para excombatientes, sin apenas preparación pedagógica y profesional, que introdujeron en las escuelas españolas disciplinas y protocolos de inequívoca ideología castrense

En los casos de personas afectadas por las depuraciones políticas, tanto en el ámbito laboral como en las administraciones públicas, éstas se vieron privadas de su derecho a percibir una jubilación, en el mejor de los casos.

A muchos de los maestros/as les fusilaron y tiraron a fosas comunes. Fueron miles los ejecutados y otros tanto los que perdieron su trabajo

miércoles, 12 de febrero de 2020

Arderéis como en el '36



Gran parte de los usuarios de redes sociales y la mayor parte de los cargos políticos patrios no pasaría del 2 en un examen de historia de España si se sentaran un día aquí en clase, si encima les poneos el tema de le II república o la Guerra civil, escribirían como locos varias páginas, pero claro, por mucho que escribas, con decir tonterías, tampoco aprueban.
Hace unos meses, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular y su socio de gobierno, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, les dio por decir a la oposición, “¿Quemaréis iglesias como en el 36?" , Aguado aseguraba que el gobierno de la comunidad “impediría que en 2019 se quemen iglesias como ocurrió en el 36”. 

Bien, aquí os pongo parte de un artículo sobre una de las razones de los justificantes del golpe de Estado del '36 (tenéis en otras entradas de la II república y Guerra civil más informaciones), la de la ola de anticlericalismo en la II república

AUTOR
JULIO MARTÍN ALARCÓN


Tres años antes de la victoria en las urnas del Frente Popular en febrero de 1936, la campaña electoral de 1933, que acabaría con la victoria del bloque de derechas, comenzó con amenazas y vaticinios catastrofistas de revolución, enfrentamientos y guerra civil. El líder de la CEDA, José María Gil Robles, lanzó proclamas antidemocráticas y Francisco Largo Caballero, del PSOE, fue aún más lejos invitando directamente a sus simpatizantes a salirse de la ley al tiempo que auguraba una confrontación inevitable. Lamentablemente, los peores presagios se acabaron superando. 

Lo cierto es que la ola de anticlericalismo estalló realmente en 1931, cinco años antes de la victoria del Frente Popular y lo que ardieron fueron conventos y otros edificios, no los miembros de la iglesia, contra quienes no hubo violencia directa entonces. De hecho, los muertos acabaron cayendo mayoritariamente entre las filas de los asaltantes, no los religiosos y a manos de las fuerzas de orden público y no de los militantes de organizaciones rivales de derechas, tal y como apunta el profesor Eduardo González Calleja (‘Cifras cruentas', Comares).

Azaña: "En Alicante han quemado alguna iglesia. Esto me fastidia (...) el Gobierno republicano nace como en el 31, con chamusquinas"

Lo remarcaría el recién nombrado presidente del gobierno, Manuel Azaña, el 20 de febrero de 1936 cuando se desataron nuevamente altercados: “En Alicante han quemado alguna iglesia. Esto me fastidia. La irritación de las gentes va a desfogarse en iglesias y conventos y resulta que el Gobierno republicano nace como en el 31, con chamusquinas. El resultado es deplorable. Parecen pagados por nuestros enemigos”.

Un día antes el mismo Azaña había anotado: “La puerta del Sol, mientras estábamos en el despacho del ministro ha ido llenándose de gente. No cabía una persona más, gritaban, aplaudían. Algunos novatos estaban muy impresionados, pero yo recordaba la noche del 14 de abril del 31 y la de mayo que precedió a la quema de conventos y todo eso me parecía una verbena” (Manuel Azaña, 'Diarios Completos’, Crítica).

La “chamusquina” arrasó Madrid durante dos días, el 11 y el 12 de mayo, menos de un mes después del ambiente festivo en las calles y el regocijo por el auto exilio del rey Alfonso XIII que acabó con la proclamación de la Segunda República. Aunque las versiones difieren y el detonante sigue siendo confuso, la algarada que tomó las calles de Madrid tuvo su preludio en un acto de Círculo Monárquico Independiente en que se gritaron vivas al rey y que caldeó el ambiente entre simpatizantes de izquierdas y monárquicos.

La tensión llegó al punto de que una muchedumbre convocada por los sindicatos acabó en la sede del diario ABC, ya que el acto había sido organizado por su fundador Luca de Tena. La actuación de la Guardia Civil y los diferentes altercados que siguieron arrojaron un balance de cuatro muertos, todos ellos manifestantes, lo que sirvió de justificación para que al día siguiente se coordinase una acción contra la iglesia. El historiador Stanley G. Payne lo resume de este modo: “El clima de anticlericalismo radical venía acentuándose desde hacía más de una generación. Sus apologistas habían dicho siempre que esto fue una consecuencia inevitable del ‘poder de la Iglesia’ en España” -'El camino al 18 de julio' (Espasa)-.



La prensa recoge la quema de conventos en Madrid en 1931



El resultado fue demoledor. Aunque no hubo víctimas ni heridos de religiosos, entre conventos y diferentes edificios ardieron cerca de 200 durante dos días y se destrozaron y asaltaron las propiedades de la Iglesia. Se extendió a otros puntos de España y la contra reacción provocó muertos y heridos encendiendo una llama de odio y revancha que ya no se apagaría. En Alicante se asaltaron varios establecimientos religiosos el día 11, además de los locales del diario católico La Voz de Levante (....)


Incluso ya en 1936, cuando se habían producido multitud de incidentes de quemas de conventos y otros delitos contra la propiedad de la Iglesia, siguió sin haber muertos, tal y como reconocen los historiadores (poco simpatizantes de la república, esto lo meto yo)  Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa 
“Es cierto que los incendios o asaltos de edificios religiosos rara vez estuvieron ligados a agresiones directas al clero pero sí hubo algún caso; en La Coruña, por ejemplo, un sacristán fue maltratado sin que la Guardia de Asalto lo evitara”.



Milicianos socialistas en Asturias en octubre de 1934



Solo durante la revolución de 1934 se produjeron los primeros asesinatos de religiosos, 27 en total según Calleja, que sin embargo resultó un porcentaje muy pequeño dentro del total de víctimas que se cobró la revolución, los enfrentamientos con las fuerzas del orden y la consiguiente represión del ejército que ascendió a más de 1.200. El mayor efecto negativo desde el punto de vista institucional de la violencia anticlerical fue la permisividad con la que el gobierno republicano de izquierdas actuó durante los sucesos de mayo de 1931. Se acusó al ministro de gobernación, Miguel Maura, de no haber hecho prácticamente nada por sofocar la revuelta, acusación que pesaría sobre los gobiernos de izquierdas durante toda la Segunda República. Tanto Payne como Álvarez Tardío y Villa, lo achacan la permisividad del gobierno republicano de izquierdas. El equivalente al ministro de interior de entonces, hijo del conservador Antonio Maura, dimitiría poco después y se defendería en sus memorias acusando de la laxitud, entre otros, al propio Azaña (...)

La violencia de carácter anticlerical fue en este aspecto residual, aunque supusiera graves alteraciones del orden público, añadiendo tensión a los atentados y a las represalias entre los bandos más extremistas de la izquierda y la derecha, esto último especialmente cruento en 1936 (...)

Artículo que escribí sobre el tema hace 8 años:

lunes, 8 de abril de 2019

La España Salvaje

A través del libro "La España salvaje" en este fragmento de audio se habla de la 'tendencia' histórica' a los alzamientos militares y las luchas fratricidas desde el XIX


domingo, 31 de marzo de 2019

Homenaje a las maestras de la República



Dato:  Las mujeres son alrededor del 5% de los fusilados tras consejos de guerra, según Encarnación Barranquero. 
“En los consejos de guerra, además de por su papel político o militar, se las castiga por cuestiones morales como vivir amancebadas”

domingo, 24 de marzo de 2019

¿Justificamos los golpes de Estado en función de los litros de sangre?


Comentabamos en clase finalizando el tema de la II república si todos los golpes de Estado son justificados, si nuestra visión cambiaría en función de si son cruentos o no, que diferencias puede haber -si las hay- con una revolución....etc.

La conclusión a la que llegó todo el alumnado en clase es que el 18 de Julio de 1936 fue un golpe de Estado contra una democracia. A partir de ahí, matizaciones, comparativas...y las razones para ello que a continuación comentamos en esta entrada.

El golpe de Estado fue un alzamiento militar, ciertamente, pero también apoyado por sectores civiles dentro del catolicismo y partidos monárquicos como el de Calvo Sotelo. Tampoco fue solo una cuestión propia y única de aquí, semanas antes la Italia de Mussolini ya había gestionado con monárquicos y algún gran empresario (Juan March) la compra de material bélico, esos contratos ya se conocen y tienen intermediarios como los fascistas Saínz Rodríguez, Antonio Goicoechea y el propio Calvo Sotelo.

Que el asesinato de este último (otra de las justificaciones) como la clave del inicio del golpe ya no está tan claro y si más que era Julio el mes donde se ponían en marcha esos jugosos contratos de aviones, bombas, ametralladoras, gasolina...etc es otro de los argumentos desmontados; las palabras de algunos generales como Mola meses antes del golpe de Estado no hacían nada más que poner sobre aviso las palabras a favor de un Estado Fascista -guiño a Mussolini- de Sotelo en el Parlamento dos semanas antes del 18J . "Decía además esto Mola en Abril para corroborar que  estaba planeándose antes del asesinato del dirigente monárquico: "la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado".
"Esto no anda. Nadie empuja" decía en junio.

El tema de defensa del catolicismo ante el malvado y rojo Frente Popular es otra falacia puesto que el golpe no se diseño con esta premisa, en todo caso ideológicamente se incorporo unos meses comenzada la guerra para servir de respaldo a los golpistas (más allá del apoyo desde el principio de parte de la Iglesia).

Querer evitar una revolución bolchevique a la que iba encaminado el Frente Popular es otro timo más de SU historia puesto que en todo caso el gobierno de Casares Quiroga intentó recuperar algunas de las reformas del bienio 31-33 que habían conseguido parar en el 33-36. Es decir, que no había ningún interés en que los de siempre perdieran parte de su poder y eso había que cortarlo de raíz como siempre se había hecho (siglo XIX, Primo de Rivera, Sanjurjo)

Ni la URSS ni el Komitern iban a hacer mucho en España cuando desde la Revolución rusa no habían conseguido influir de manera clara en ningún lugar de Europa y en todo caso si hubo triunfos de golpes de Estado y alteraciones en los estados europeos fue por parte de la derecha para acabar no precisamente con el comunismo sino más bien con las democracias liberales burguesas.

Otro argumento, el clima de violencia en España en la primavera del 36 era en primer lugar por parte del propio gobierno republicano por la represión campesina, obrera o sindical y de los pistoleros de la extrema derecha como Falange... de revolución, poco.

Por lo tanto, con estas pequeñas pinceladas sacadas de historiadores como Ángel Viñas, Aróstegui o González Calleja - poco 'bolcheviques' por cierto- no hace falta que profundice mucho más en cada uno de los argumentos que antaño las ratas nostálgicas franquistas daban y siguen dando.

Para mayor profundidad: "Mitos del 18 de Julio"

lunes, 18 de marzo de 2019

Las primeras parlamentarias


En 2019 en el congreso, el 40% de sus señorías eran mujeres. Para llegar a esto nos hemos tenido que comer muchas décadas de dictadura y unos cuantos años de sus retales.

La segunda república trajo las primeras diputadas, eso sí, antes y después de ellas, con Primo de Rivera y con Franco, en esas especies de "Parlamentos" que ambos generales SE montaron, esto es, la Asamblea Nacional Consultiva en 1927 y la Cortes Franquistas en los años '60, aparecen mujeres, pero no seamos lerdos, sin una constitución democrática eso no eran más que 'el club' de amigos del dictador de turno (la mayoría de las primeras asambleístas se hicieron con su acta de diputadas -entre otras cosas- por ser esposas de la nobleza.). No perdamos el tiempo, hablemos de las diputadas del 31 al 36, las reales, las elegidas tras unas elecciones.

Durante la República, 9 mujeres lograron un asiento en el Congreso de los Diputados. En la primera legislatura de 1931 lo hicieron Victoria Kent, Clara Campoamor y Margarita Nelken. Estas son, pues, las tres primeras diputadas democráticamente electas de la historia de nuestro país

Kent y Campoamor consiguieron su escaño por la circunscripción de Madrid, estas protagonizaron en 1931 un intenso debate en el Congreso sobre la necesidad de ampliar el sufragio femenino. Campoamor se erigió como una de sus más fervientes defensoras, al entender que la igualdad natural entre el hombre y la mujer debía también trasladarse en campo de los derechos políticos. En cambio, Victoria Kent argumentaba que por el bien de la República debía posponerse el sufragio femenino hasta que las mujeres estuvieran más preparadas y libres de la influencia del clérigo y los maridos. Margarita Nelken, a pesar de su militancia feminista, también se opuso a la ampliación del sufragio con argumentos similares.
Imagen relacionadaResultado de imagen de CAMPOAMOR Y RODRIGUEZ, CLARA KENT SIANO, VICTORIA NELKEN MANSBERGER DE PAUL, MARGARITA LEJARRAGA Y GARCIA, MARIA GARCIA BLANCO MANZANO, VENERANDA BOHIGAS GAVILANES, FRANCISCA TORRE GUTIERREZ, MATILDE DE LA IBARRURI GOMEZ, DOLORES ALVAREZ RESANO, JULIA
Victoria Kent                                            Clara Campoamor

El partido de Campoamor votó mayoritariamente en contra y ella se soltó la disciplina de voto. El día que se aprobó el voto femenino, dos de las tres mujeres parlamentarias votaron en contra, es más, ni Kent ni Campoamor cuando la mujer votó en 1933 consiguieron escaño. Solo Nelken repitió como diputada.

A Nelken se sumaron otras cuatro nuevas diputadas en 1933: tres del PSOE, Veneranda García Blanco, María Lejarraga y Matilde de la Torre, y una de la CEDA, Francisca Bohigas, la primera parlamentaria de derechas en conseguir un escaño en las Cortes vía elecciones.

En el 36 serán parlamentaria la comunista Dolores Ibárruri –la Pasionaria–, quien volvería a ser diputada en las primeras elecciones democráticas tras la dictadura de Franco; y la socialista Julia Álvarez Resano

  • CAMPOAMOR Y RODRIGUEZ, CLARA
  • KENT SIANO, VICTORIA
  • NELKEN MANSBERGER DE PAUL, MARGARITA
  • LEJARRAGA Y GARCIA, MARIA
  • GARCIA BLANCO MANZANO, VENERANDA
  • BOHIGAS GAVILANES, FRANCISCA
  • TORRE GUTIERREZ, MATILDE DE LA
  • IBARRURI GOMEZ, DOLORES
  • ALVAREZ RESANO, JULIA


sábado, 14 de abril de 2018

La República Española el único país que dijo NO a los Juegos Olímpicos de Hitler

La República Española el único país que dijo NO a los Juegos Olímpicos de Hitler



Artículo: Simone Renn – @SimoneRenn
2016 fue un año muy significativo para España, pues se cumplió el 80 aniversario del inicio de la Guerra Civil Española, pero también lo fue a nivel internacional, pues tuvo lugar el 80 aniversario de un hecho que empequeñeció al mundo: la celebración de los Juegos Olímpicos de Hitler, conocidos como los “Juegos de la vergüenza”.
A pesar de que los gobiernos de diferentes países, con presencia en el Comité Olímpico Internacional, se pronuncian para llevar a cabo un boicot de los Juegos Olímpicos de Berlín que se celebrarán del 1 al 16 de agosto, solamente el Gobierno del Frente Popular de la República Española se mantiene firme en su rechazo a la celebración de dichos juegos, y además apoya la organización de la Olimpiada Popular de Barcelona, que se planifica para que tenga lugar del 19 al 26 de julio de 1936.
La Olimpiada de Barcelona constituye una alternativa a los Juegos Olímpicos nazis, y nace con el objetivo de recuperar el verdadero espíritu olímpico, la paz y la solidaridad entre las naciones, que se niega en los Juegos de Berlín, con la “complicidad pasiva” del COI (Comité Olímpico Internacional) y la mirada hacia otro lado de los gobiernos de las supuestas grandes democracias, que minimizan los criminales hechos que el gobierno nazi lleva a cabo en Alemania contra los opositores al régimen y contra los que no pertenecen a la raza aria, y los incumplimientos del Tratado de Versalles.
En la Olimpiada Popular de Barcelona se consigue la inscripción de unos 6.000 atletas que provienen de 23 naciones, y que son contrarios a la Olimpiada de Hitler.
Las delegaciones de Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Bélgica, Checoslovaquia, Dinamarca, Noruega, Suecia y Argelia son las más numerosas. También hay equipos representando a los alemanes e italianos exiliados, que han huido de la persecución a la que son sometidos en sus países.
El 17 de julio tiene lugar el levantamiento de un grupo de militares rebeldes en Melilla, el 18 de julio en la mayoría de las ciudades españolas y el 19 de julio en la ciudad de Barcelona. Esto obliga a que la Olimpiada se deba suspender.
La singular coincidencia de fechas entre el levantamiento en España y la programación de la Olimpiada de Barcelona, hace que no se pueda llevar a cabo la que hubiera sido la afrenta internacional más directa al régimen nazi y, quién sabe, si ello hubiera supuesto el despertar que lograra que no tuviese lugar la II Guerra Mundial.
El fracaso del golpe de estado desemboca en la mal llamada Guerra Civil Española, pues los generales golpistas cuentan desde el principio con la ayuda de efectivos militares y tropas profesionales de la Alemania nazi, con fascistas de los gobiernos de Italia y Portugal y con el llamado Ejército de África, compuesto por la Legión Extranjera y las tropas indígenas de Marruecos mandadas por oficiales españoles.
Mientras el pueblo español es masacrado, el 1 de agosto se inauguran los Juegos Olímpicos de Berlín presididos por Hitler, con el beneplácito del Comité Olímpico Internacional y la participación de  3.963 deportistas de 49 países.
Juegos Olímpicos de Hitler versus Olimpiada Popular de Barcelona

sábado, 4 de noviembre de 2017

Federica Montseny

Hoy, 4 de Noviembre, recordamos a esta mujer que fue ministra durante la II República española, siendo la primera mujer en ocupar un cargo ministerial en España y una de las primeras en Europa Occidental. Ocurrió el 4 de noviembre de 1937 ya en pena Guerra civil tras el golpe de Estado de Julio del 36.

domingo, 1 de octubre de 2017

El 1 octubre de 1931, las mujeres obtuvieron el derecho al voto en España


Texto íntegro del discurso de Clara Campoamor en las Cortes


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